26 marzo 2011

Ben Stiller es Greenberg


I get so hungry about the world, you know? If I knew who to write a letter about all the stupidity in the world, I'd do it.

Película nominada a los Independent Spirit Awards (sin llevarse ninguna estatuilla), protagonizada por un Ben Stiller que no hemos visto hasta el momento, alejado de su costado cómico, dirigida y escrita por el compañerito de guión de las recientes películas de Wes Anderson, Noah Baumbach.

Ben Stiller es Greenberg, un hombre entrado a los 40, que tras salir de un hospital psiquiátrico, regresa a su ciudad para quedarse en la casa de su hermano, que se iba de vacaciones con su familia a Vietnam. Pero antes de conocerlo a Greenberg, conocemos a Florence Welch (Greta Gerwig), una joven asistente de su hermano, una chica bonita, responsable, pero frágil emocionalmente.

Greenberg tiene sólo un amigo que está cuando lo llama, pues el resto lo abandonó cuando era joven, porque fue él quien no quiso firmar un contrato discográfico que nunca se perdió. Sí, entre otras cosas, es un músico frustrado. Y mientras dice ser carpintero, y construye una casa para Mahler, el perro de su hermano, arma un cd para Florence tras escucharla cantar en un bar apenas concurrido. En un momento de su vida en el que decide no hacer nada por un tiempo, se la pasa escribiendo cartas de queja a compañías como American Airlines o Starbucks y cuando se reencuentra con sus viejos amigos, aparece Beth, una ex suya, probablemente la más importante para él, que apenas lo recuerda.


Con Florence comienzan una relación rara, rara por lo rápido que se sucede todo y por lo rápido que se desvanece también la relación, para después volver a juntarse. Es que Roger Greenberg es una persona difícil, graciosa pero sin reírse nunca de él, ingenioso y mordaz. Florence es joven, acaba de salir de una relación larga y comienza a experimentar con el 'sexo casual', que a veces arruina hablando demasiado. Entre idas y vueltas, terminan además cuidando a Mahler, el perro que enferma. Eso, sumado a un hecho más que no quiero spoilerear, los termina juntando de nuevo y haciendo a Greenberg, reflexionar un poco sobre su propia persona.


Resumiendo, es una película de Baumbach, con personajes que a simple vista parecen únicos para después darnos cuenta que tenemos mucho en común con ellos, un film auténtico, divertido algunos momentos más que otro, con un precioso soundtrack de James Murphy.

1 comentarios:

Mario Salazar dijo...

Me gustó ver a Stiller en otra faceta, mismo Woody Allen pero sin su sarcasmo e inteligencia, había de él pero en mucho menor grado, la trama es buena y Greenberg aún siendo antipático se deja querer, parece que de alguNA forma todos somos él, esa inconformidad con el mundo nos persigue y su búsqueda es la de muchos sino de todos solo que la mayoría no le presta atención a ese lado de nuestra consciencia. Un abrazo.

Mario.